Las doradas arenas del desierto
y el color azul profundo del mar
son el marco perfecto de este balneario al oeste de Egipto.
La cantante y actriz Lola Ponce viajó hasta allí para ofrecer un show y conocer las tradiciones ancestrales
del país de las Pirámides.
A orillas del Mar Rojo en plena península del Sinaí se encuentra esta pequeña ciudad, que fusiona la magnitud de los paisajes desérticos, los empinados acantilados, el color fulgurante de sus aguas y las comodidades de un paraíso turístico. Tras visitar El Cairo -capital de la nación africana- la cantante y actriz Lola Ponce recibió la interesante invitación para ofrecer un concierto en este enclave. “Fue maravilloso porque pude combinar el placer de conocer un lugar impresionante y mi pasión por la música. Interpreté temas en italiano y español en un escenario montado frente a la inmensidad del mar”, cuenta sorprendida la artista, que actualmente está rodando en Buenos Aires el telefilme italiano Centerola 2000. Este sitio de origen pesquero ganó fama hace miles de años, porque a pocos kilómetros se erige el Monte Moisés, también conocido como la montaña sagrada o Sinaí, en donde, según la Biblia, este profeta redactó los 10 Mandamientos. Desde su cima (a 2.285 msnm) se aprecia, además del centro de la urbe, la entrada al desierto de Wadi Kid (el más grande de la península) y sus dos oasis: Ain el-Furtaga y Ain Khudra. Para los amantes de la playa y de los deportes acuáticos la mejor alternativa es visitar el Parque Nacional Nabq que está dentro de la reserva natural Ras Mohammed. Allí sobresale el arrecife de coral Shura el-Manqata, uno de los más impresionantes del mundo. “Pude practicar mi deporte preferido, el snorkel. Fue divino y vi miles de peces de colores y cientos de delfines nadar a mi alrededor. Una sensación de tranquilidad y bienestar inolvidable”, describe la cantante. Tras esta inusual experiencia, Lola tuvo la oportunidad de recorrer el desierto en cuatriciclo a toda velocidad. “Quise ser diferente y no embarcarme en el tradicional paseo en camello”, se excusa. En un stop de esta excitante travesía al mejor estilo rally compartió una tarde junto a los beduinos. “Me impactó encontrar a los lugareños en sus tiendas, aunque no nos entendíamos, nos trataron muy bien y nos prepararon el té. Es memorable ver cómo viven perdidos en el tiempo”, cuenta sorprendida.
Aparte de sus doradas arenas y su cálido mar, Sharm-el-Sheikh impresiona por sus típicos mercados y bazares. “Pasear por allí es realmente un sueño. Por los pasillos sonaba todo el tiempo el tema Habibi ya nour al ain. Lo más notable es que luego de este viaje surgió la oportunidad de compartir escenario con Amr Diab, el intérprete del popular tema, en los World Music Awards en Mónaco”, lanza emocionada. Por las noches, muy calurosas por cierto, la cantante que es fanática de las máquinas, decidió conocer uno de los edificios más lujosos de la city: el Grand Casino. Así fue como Lola no sólo se fue con imborrables recuerdos de este fantástico paraíso egipcio, sino que también, según confiesa tímidamente, con algunos billetes de más
Texto: Fernando Gomez Dossena
Fotos: GENTILEZA EGYPT TRAVEL.
“Me impactó encontrarme con
los beduinos en el desierto, me trataron
muy bien y me prepararon
el té. Es memorable ver cómo
viven perdidos en el tiempo”.