 |
 |
Gourmet: Marcelo Cabral |
 |
| |
Entre copas
|
|
| |
Es el barman favorito de celebridades
y marcas top. Creó una empresa de
bares para eventos que es pionera en América y hace de los tragos las estrellas de la noche de la alta sociedad. |
|
 |
| |
 |
 |
Qué tienen en común las fiestas de Marcelo Tinelli, Adrián Suar, Martín Palermo, Andrea Frigerio y Juan Cruz Bordeu? ¿Y los cocktails de Louis Vuitton, Carolina Herrera, Lacoste, Chevrolet o Nike? Sea en Buenos Aires o en Punta del Este, todos ostentan una barra luminosa, ambientada y especialmente montada por el experto Marcelo Cabral, mentor de baresparaeventos.com.
En las fiestas del jet set local se impone su nombre y surgen modas en materia de bebidas: en 2006 el favorito fue el Apple Martini, pero en el verano del Este se sirve el 69 milímetros (ver receta).
Cabral fundó su empresa en 2000, luego de viajar a Europa con un título en administración de empresas bajo el brazo. En París, estudió escenografía con el escultor Pájaro Gomes, quien lo ayudó a incursionar en “el diseño de un bar desmontable y con estilo”, recuerda Marcelo sentado en su oficina, un sitio atestado de cajas de Escorihuela Gascón, envases de Absolut vodka, botellas de colores, frascos con especias y copas y empapelado con fotos de barras coronadas por bolas de espejos, telas brillantes y palmas.
Antes de su gran viaje, Cabral trabajaba como bartender para costearse los estudios en la Universidad de Palermo. Mientras batía cocteleras en un bar de José Ignacio, en Punta del Este, conoció a Javier Lúquez. “Él me dio la idea de armar diferentes tipos de barras para eventos. Me dijo: ‘Yo te voy a ayudar’ y al mes me empezaron a llamar de todos lados, hasta Amalita Fortabat”, evoca.
El acuerdo fue provechoso para ambos, comenta el barman: “Él necesitaba nuevas propuestas para sus meetings”. Los cumpleaños del RRPP en las playas fueron una buena plataforma de lanzamiento del producto que Cabral revitalizaría a su regreso de Francia, hasta convertirlo en un negocio. Con un promedio de 20 fiestas por mes, su secreto -dice- “es estar en todo, desde las relaciones públicas hasta la preparación en el bar”. Además, revela, lo que lo diferencia de sus “imitadores” es que “la mayoría se dedica a vender bebidas de colores con sabor a alcohol o a imponer marcas de productos. Nosotros montamos nuestra propia barra con diseños exclusivos, personalizados para cada cliente y preparamos todos los tragos que quiera con frutas frescas y licores de primera calidad. Siempre en el momento y sin horarios, hasta cuando quieran los invitados”.
Marcelo Cabral se confiesa “anti-escuela y anti-malabares”, en alusión a la formación académica de los barman. Y enseguida explica: “No comparto la forma de educación ni el estilo que se propone. Son enfoques diferentes -se explaya-. Mis bartenders son estudiantes universitarios que tienen entre dieciocho y veinticuatro años, capacitados por mí. Acá tenemos nuestro propio manual: cómo realizar las preparaciones, cómo expresarse con los invitados y otros aspectos del servicio”, repasa y aclara que les toma de una semana a un año prever y coordinar cada detalle para un evento (según las características y complejidad del proyecto). Mientras repasa su agenda, no deja de pensar en el gran lanzamiento porteño de Armani en marzo de 2007, que lo tendrá como responsable de un bar emblemático. “No se trata sólo de la estética en cuanto a colores y formas -explica-, sino también de hacer barras funcionales para facilitar el acceso al trago y el trabajo del personal”. Y de no perder la creatividad, nunca. Lo asegura mientras vuelca líquido sobre una torre de cubos de hielo que se encienden en tonos azules: “Tienen un sensor y funcionan a batería, son alemanes”, explica. Es uno de los recursos para alegrar la noche y eludir el malabarismo con botellas “que pasó de moda”, sentencia el barman que está convencido de que “la única publicidad es la excelencia”. El “boca a boca” entre polistas, modelos y otras celebridades lo transformó en un infaltable de los festejos y fiestas: “Sabía que podía ponerle toda la energía a esto porque me encanta lo que hago -reflexiona Cabral-. Pero no me imaginaba que iba a ser imprescindible”. |
 |
Apple Martini |
|
|
|
Ingredientes:
1 medida de vodka,
1 medida de licor de manzana,
gotas de jugo de lima,
c/n de hielo,
anís estrellado
tiras de manzana para decorar.
|
Preparación:
Batir las bebidas en la coctelera y servir en copa de cocktail doble, con abundante hielo. Decorar con el anís y las tiritas de manzana.
|
|
 |
 |
 |
Amanecer de maracuyá |
|
|
|
Ingredientes:
c/n de hielo picado,
1 y 1/2 parte de vodka,
1 parte de jugo de durazno,
c/n de jugo de maracuyá.
. |
Preparación:
Colocar el hielo picado (o en cubos) en un vaso e incorporar el vodka y los jugos.
|
|
 |
 |
 |
|
|
|
|
Ingredientes:
1 medida de gin,
1 medida de jugo de limón,
1 medida de jugo de maracuyá,
c/n de caramelo líquido,
c/n de ginger ale,
c/n de hielo,
3 hojas de menta.
|
Preparación:
Colocar en la coctelera el gin, el limón y el maracuyá. Mezclar. Volcar en la copa previamente pintada con caramelo líquido y completar con el ginger ale y el hielo. Decorar con las hojas de menta.
|
|
| |
|
| Por: Alejandra Rodríguez. |
| Producción: Zulma Molinaro y Veronica Salatino. |
| Fotos: Alfredo Nardini y cristian welcomme (desde punta del este). |
 |
|
|
|
|
 |
Juliana López May |
|
|
Las recetas |
|
|
|
 |
Sex in the moon
Ingredientes:
2 medidas de ron blanco, 1 medida de blue curaçao, 1 medida de jugo de naranja,
1/2 medida de jugo de limón, 1 cdita de azúcar, c/n de hielo, c/n de perlas de caramelo, c/n de wasabi en polvo, rodajas de naranja y hojas de piña para decorar.
Preparación:
Mezclar las bebidas y el azúcar en coctelera. Servir en copa con cubos de hielo y decorar con rodajas de naranja, perlas de caramelo y el wasabi espolvoreado a gusto.
|
 |
| |
|
|
| |
|
|
|
|
|
|
|
|
|